Tengo verrugas. ¿Qué son?

Las verrugas víricas son lesiones cutáneas que aparecen como consecuencia de la infección de la piel por diferentes subtipos del virus del papiloma humano. Esta infección se localiza en las partes más superficiales de la piel y da lugar a un aumento de grosor de la epidermis y al desarrollo de lesiones de superficie irregular (verrugosas).

¿Todas las verrugas son de origen vírico?

En sentido estricto, sí. Aunque la gente a veces utiliza el concepto de verruga para definir cualquier lesión sobreelevada de la piel (pecas, fibromas blandos, etc. ). Sin embargo, las verrugas reales son de causa vírica.

¿Son contagiosas?

Sí, pero hace falta tener una predisposición para infectarse. Sólo un número reducido de personas que tienen un contacto directo con las lesiones, sufren la infección. Se contagian por un contacto directo (tocando directamente las lesiones) o indirecto (desde el suelo, duchas, lugares donde la gente anda descalza).

¿Dónde pueden aparecer?

Generalmente en cualquier zona de la piel. Las zonas donde se localizan con mayor frecuencia son las manos, dedos, brazos, piernas y plantas de pies. A partir de una primera lesión pueden aparecer otras por un fenómeno de autoinoculación.

¿Desaparecen solas? ¿Cuándo?

Casi todas del verrugas víricas en un momento de su evolución desaparecen espontáneamente como consecuencia de una respuesta específica del sistema de defensa del individuo. Esto puede suceder al cabo de semanas, meses o años.

¿Deben tratarse?

En principio sí. La eliminación de las verrugas existentes evita la posible aparición de nuevas lesiones. Debe tenerse en cuenta que no existe ningún tratamiento eficaz en un 100% de los casos. La mayoría de tratamientos actuales tienen como objetivo la destrucción de las lesiones. Algunos tratamientos son bastante agresivos y pueden dar lugar a la formación de cicatrices (debe valorarse su aplicación en zonas donde la repercusión estética puede ser importante [p.ej. en la cara]).

¿Cómo se tratan?

Pueden ser destruidas mediante diferentes sistemas:

Los más utilizados son la aplicación de sustancias químicas que destruyen las verrugas (líquidos, parches preparados y/o formulados). Suelen aplicarse sustancias queratolíticas en oclusión. Su aplicación continuada y la eliminación sistemática de la piel tratada elimina lentamente las verrugas. Son el tratamiento de elección en verrugas localizadas en las plantas de los pies, puesto que tras dicho tratamiento no suelen quedar cicatrices residuales.

También pueden utilizarse métodos físicos como la crioterapia con nitrógeno líquido (que destruye las verrugas por efecto del frío), tratamientos con láseres,  o incluso, métodos quirúrgicos (electrocoagulación y curetaje, extirpación). Debe consultarse al dermatólogo cuando las verrugas son grandes o múltiples, y también cuando afectan áreas especialmente delicadas (cara, región genital, dedos, etc.).

No existe ninguna evidencia científica sobre la eficacia de medicaciones orales (con el objetivo teórico de “aumentar las defensas”) en individuos con verrugas víricas numerosas y persistentes.

¿Pueden prevenirse?

La prevención es difícil. Para la prevención de las verrugas plantares debe aconsejarse no ducharse descalzo o proteger la planta de los pies, y no compartir enseres de higiene personal (toallas, etc.). en instalaciones públicas. Para infectarse resulta fundamental encontrarse en una fase de predisposición a la infección (que suele ser un periodo transitorio y limitado en el tiempo). «No se contagia quien quiere, sino quien puede».

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